En nuestro país la ley avala el ejercicio de la medicina con el simple hecho de estar provisto del exequátur de ley promulgado por el Poder Ejecutivo. No por esto, cualquier médico generalista o no especialista puede sentirse protegido a ejercer su práctica profesional como un cirujano o cirujana plástico, ya que también en ésta ley se ha consagrado el derecho de los pacientes a recibir servicios médicos de calidad y es por éste principio la importancia de saber elegir a un cirujano plástico adecuadamente.
El cirujano plástico idóneo debe contar con ciertos atributos inherentes a su formación y comportamiento como superespecialista, basados en su entrenamiento, su calificación, su experiencia y actualización.
La certificación que le acredita haber tenido un entrenamiento adecuado incluye el haber cursado el tiempo obligatorio que establece la sociedad de cirujano plástico de su localidad o país. En nuestro caso, es de 3 años de entrenamiento en cirugía general y 3 años en cirugía plástica. Además, éste tiempo dedicado a su formación en la especialidad de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva debe ser egresado de una escuela o institución con aval universitario e institucional reconocida y acreditada como forjadora de especialistas a nivel de las sociedades nacionales de cirujanos plásticos y federaciones internacionales.
El privilegio de ser un profesional que pertenece a la sociedad de su especialidad y las diferentes asociaciones nacionales e internacionales afines en la que se ampara su especialidad es un marco de referencia de la calificación integral que acompaña a ese cirujano ya que dentro de estas instituciones sus miembros son regidos por normas muy claras y estrictas sobre la ética profesional. Ejercer su profesión por largo tiempo entre un mismo grupo de colegas y en varias instituciones reconocidas, es otro punto a favor de la integridad del cirujano.
Participar como conferencista invitado o asistente de cursos, congresos y simposiums cada año como parte de un programa de educación continua son indicios que ese profesional esta empeñado en mantenerse al día actualizándose con los últimos y más modernos adelantos en cirugía plástica y especialidades afines, lo que ayuda a diversificar las posibilidades terapéuticas a sus pacientes y buscar la excelencia en el servicio prestado.
Aunque no existe un numero mágico en tiempo o cantidad de procedimientos que definan la experiencia de un cirujano, el o la paciente bebe sentirse en libertad de cuestionarlo sobre la familiaridad que tiene con el procedimiento quirúrgico solicitado, así como cuanto a realizado y cuando fue el último que se realizó.