Consiste en resecar el exceso de piel y tejido de las mamas, obteniéndose como resultado unos senos firmes y de menor tamaño.
Si estás en buenas condiciones de salud física y mental, y has alcanzado el pleno desarrollo de los senos (a partir de los 18 años) y presentas problemas físicos y funcionales por tener un excesivo volumen de los mismos, eres una candidata adecuada.
Generalmente estos casos pueden someterse a cirugía bajo anestesia general endotraqueal, anestesia local y sedación asistida por anestesiólogo o con bloqueo peridural y sedación asistida.
La cirugía reductora de los senos se realiza en un ambiente controlado de la sala de cirugía. Por lo general dura unas 2 a 3 horas y media. Existen múltiples formas o técnicas para realizar la reducción mamaria, el cirujano plástico es el medico experto que puede elaborar un plan según las características de cada caso particular. En sentido general se busca recolocar la areola y el pezón en una posición más alta de la que se encontraba, resecando el exceso de piel, el tejido graso y glandular necesarios para dejar la mama con el tamaño y forma adecuadas.